Un viejo que leía novelas de amor.

viernes, 8 de febrero de 2008

La primera vez que oí el título de esta novela de Luis Sepúlveda, pensé: ¡guácala!, mejor paso. Pero no en realidad el título que podría sugerirnos una historia cursi, aburrida y lacrimógena, no tiene nada que ver con la historia, o bueno, sí tiene que ver, pero digamos que no nos da una idea muy clara de ella. El viejo en cuestión se llama Antonio José Bolívar Proaño y efectivamente gusta de pasar el tiempo en su cabaña, en medio de la selva ecuatoriana leyendo novelas de amor, y seguramente en este punto de la historia pensamos que se trata de un viejito cursi y debilucho, pues no, en realidad es una persona que conoce profundamente la selva y que ha formado parte de la tribu shuar (los mal llamados jíbaros). Bueno la historia se centra en la investigación que se hace para saber quién mató a un norteamericano y la cacería de un jaguar, pero va mucho más allá de eso ya que nos revela un mundo en el que para sobrevivir hay que respetar el perfecto equilibrio que tiene la naturaleza, acatar sus duras leyes y sobre todo abrir los ojos y observar.

Es un libro muy rápido de leer, además de muy apasionante, yo lo leí en una noche, que no era precisamente de insomnio, sino que estaba tan emocionante que no lo podía soltar.

Les comparto una frase del libro que me encantó: “Sabía leer. Era poseedor del antídoto contra el ponzoñoso veneno de la vejez”.

Si alguien quiere leerlo, puede encontrarlo aquí en formato rtf o bien, puede comprarlo aquí por $97 devaluados pesos. Por cierto al buscar el link para bajar el libro me encontré con la sorpresa de que también hay una película, no se qué tal estará si puedo por curiosidad, la veré después, así que no la recomiendo (aún), pero pueden ver el trailer aquí

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