
Siempre quise ver este clásico del cine mudo en el que Murnau tuvo que cambiar nombres y parte de la historia para crear una 'versión libre', ya que no pudieron obtener los derechos para presentar el Drácula de Bram Stoker como tal.
Mi deseo de ver esta película proyectada en pantalla grande era tal, que aunque tuve la oportunidad de verlo en televisión, me rehusé rotundamente, y sin poder decir exactamente la razón...
Tal vez sea por la enorme influencia de este film en todo lo que se ha hecho después de las historias de vampiros, y en el cine de horror en general, creando el miedo con los elementos más simples, y sin los efectos especiales como los conocemos ahora.
Tal vez sea por pensar en los años 20, con la era del Jazz en su apogeo, y el glamour que relucía cuando el mundo dejó atrás la Primera Guerra y disfrutaba el boom que hubo antes de la primera gran crisis económica global.
O quizás sea por la epóca del cine silente, que nunca viví y que existe sólo como una idea. Ver una pantalla en la que la expresión de un actor lo era todo, mientras un pianista y un violinista musicalizaban en vivo. Además, en esta era de remakes, es atrayente pensar en un tiempo en el que cualquier historia en el cine fuera algo nuevo y emocionante.
Y ayer, gracias al ciclo de Cine Mudo a Ritmo de Rock de la Cineteca Nacional, finalmente pude ver a Nosferatu musicalizada en vivo, no con la música original de Hans Erdmann, si no al ritmo rockabilly de Los Gatos, y debo decir que fue genial, casi perfecto.
Sonaron 'Amorcito' y Bertha Lou, así como 'La Bamba' y 'Sleep Walk', y a pesar de que hubo un momento en el que les falló el arte de la improvisación, lograron rescatarla magníficamente con la muy oportuna ínterpretación de 'Inadaptado' (versión libre de Creep de Radiohead), justo cuando el Conde Orlok/Drácula mira desde su ventana a la desesperada Ellen Hutter/Mina Harker.
Y para terminar, les recomiendo ver las otras 3 presentaciones del ciclo que serán los sábados a las 7 p.m. Seguramente lo disfrutarán, pero lleguen temprano porque los boletos se acaban rápido.
Sábado 18 de julio, 19:00hrs.El destacado bajista Alonso Arreola hará que El Chico, de Charles Chaplin, suene como nunca se lo habían imaginado.
Sábado 25 de julio, 19:00hrs.El hombre de la cámara, del ruso Dziga Vertov, rebasará los límites de la abstracción sónica y el delirio en manos de Alex Otaola.
Sábado 1 de agosto, 19:00hrs.Para cerrar en grande, Yokozuna e invitados armarán tremenda jarana eléctrica con su interpretación de Metrópolis, el clásico de clásicos del maestro Fritz Lang.
Atte. Isengrin Interplanetario
Nosferatu. Una Sinfonía de Horror
domingo, 12 de julio de 2009
en 16:52
Etiquetas: Cine Mudo, Los Gatos Rockabilly, Nosferatu
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2 terrícolas:
ja ja ja, trato de visualizar la película con la música y creo que es un experimento muuuy interesante, pero lo verdaderamente extraño es cuando vas al cine a ver una película muda y realmente es muda, porque no estamos acostumbrados al silencio, la gente haste se pone nerviosa porque no sabe qué hacer.
yo hasta soñé a Orlok cantándome y no supe interpretar el mensaje ¡quería que fuera a la cineteca! doble upss
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